Nunca pensé que fuera tan complicado encontrar ideas para la habitación de una adolescente. Después de horas (literalmente horas) buscándolas, casi he llegado a envidiar a las madres con hijos. ¿Será eso de que … la hierba es siempre más verde del otro lado?. Y sí, verde lo es, y azul, y rojo, y amarillo … nada de destellos fresa chicle de Princesa Disney.
El problema es que la mayoría de los dormitorios para chicas, o son módulos-todo-coordinados-y-algo-aburridos o son americano-friendly (ya sabes, con ese empalagoso rosa que cubre hasta los radiadores, por no hablar de los edredones con triple capa de plumón y 25 cojines encima, los cuales acabarán en cualquier sitio menos encima de la cama ). Si fuera por mi hija, su cuarto sería el de las mil y una noches. ¿Qué tendrán los cortinajes, los mapamundis, los miles de cojines, y sobre todo, las lucecitas que las vuelven locas?

Es verdad que es mi hija quien va a vivir en la habitación, pero da la coincidencia de que el continente donde se aloja dicha habitación es de la madre, así que se impone llegar a pactos. Plena actualidad. Menos mal que nosotras sí empezamos las negociaciones con un acuerdo de mínimos que a ambas nos hace felices: nada de colores estridentes en las paredes, más bien colores neutros, grises, empolvados. Ya pondremos algún color en los complementos. O no…

Por mi parte, creo que la estrategia será hacer concesiones en algunos elementos como:
Así que aquí van mis propuestas y veremos si tienen aceptación por la parte que más votos tiene en todo esto.
Como almacenaje …



Como mesa de estudio …




Como mesillas…



Como muebles básicos…



Como detalles…

¿Qué crees? ¿conseguiré ganar las negociaciones? Se admiten apuestas
PHOTOS: DECORALINKS.COM