
Las flores frescas son capaces de redecorar cualquier ambiente, dando un
toque acogedor y sofisticado a nuestros hogares.
Es una pena que en nuestro país el precio de la flor cortada sea tan alto de
modo que, al menos en mi caso, me disuade muchas veces de comprarlas.
Por otro lado me encanta crear mis propios arreglos florales con especies
menos comerciales, aprovechando lo que nos ofrece la naturaleza en cada
momento.
El fin de semana pasado pude hacerme con algunas ramas de varias
especies propias de esta temporada: unas ramas de Hibiscus con flores
en tonos malvas, blancos y rosados; otras de Callistemon citrinus, también
conocido como escobillón, cepillo o limpiatubos, con sus brillantes estambres
de filamentos rojos y forma tan característica; el verde grisáceo del Teucrium
fruticans o salvia amarga y unas ramas de fresno (Fraxinus) con sus grandes
hojas que aportan verde y empaque al arreglo floral.




Un lujo asequible para hacer más lindo nuestro hogar y compartir en los findes
frugales de Marcela Cavaglieri, continua fuente de inspiración con su blog y
su libro Inspiración Vintage.




