En estos meses de confinamiento se ha puesto en valor la importancia de vivir en una casa confortable. Hemos pasado semanas necesariamente recluidos, a veces en espacios insuficientes, lo que puede contribuir a aumentar la ansiedad del propio encierro.
Las casas han sido a la vez cárceles y refugios, lugares en los que buscar la seguridad y el confort ante lo que estaba ocurriendo fuera. Por si fuera poco, muchos se han visto obligados a reconvertir su hogar en espacio de trabajo. Otros han sido capaces de habilitar un espacio para no romper sus rutinas deportivas. Por eso, estos días ha sido más importante que nunca tener una vivienda con buenas condiciones de habitabilidad, cómoda y confortable, donde vivir y trabajar.
Tener un buen aporte de luz, como pueden ser los pisos de obra nueva de Premier, puede marcar la diferencia cuando tenemos que pasar casi todo el día en el hogar.
De la misma forma, muchos han comprendido ahora la conveniencia de vivir en un entorno espacioso, como pueden ser las zonas de expansión con promociones de obra nueva en el Ensanche de Vallecas, en el caso de Madrid.
Para bien o para mal, la pandemia del nuevo coronavirus ha alterado nuestras rutinas y antiguas percepciones, entre ellas la valoración que hacíamos de los lugares donde vivimos. No salimos igual de este confinamiento, y entre otras cosas, ha cambiado la forma de ver nuestras casas, que ya nunca volverán a ser iguales.
Si algo ha quedado claro estos días es que quienes tenían una casa espaciosa y luminosa pasaban el confinamiento en mejores condiciones. Por eso, es previsible que en el futuro cercano busquemos casas con características que cumplan precisamente esas condiciones:
Por último, buscaremos casas más amplias y confortables, lo que no necesariamente quiere decir más grandes. La tendencia es hacia hogares con más espacios conectados al exterior, con más luz natural, polivalentes y que reflejen nuestra personalidad en la decoración. El confinamiento nos ha abierto los ojos: la casa es nuestro espacio más íntimo, y está en nuestras manos que sea un lugar a nuestro gusto.