Lo que me gusta de ella: Esas paredes imperfectas que dejan notar la piedra que la conforman. Las vigas de madera del techo. Los grandes dinteles de madera sobre ventanas, puertas, y separando ambientes del interior. Esos preciosos techos abuhardillados. Los viejos suelos de madera.
Pero también son especiales, ese banco de madera labrada de la entrada; el sillón orejero con esa tela de vichy en el dormitorio; la bañera de patas...