
Cuando uno tiene como objetivo iluminar una estancia en un país nórdico debe pensar en el color blanco. Es el color idóneo para pintar las paredes pero también puede aplicarse en suelos y/o muebles. Junto al blanco es común encontrar maderas claras; éstas aportan calidez al espacio y un suave y bonito contraste. Pero claro, si quieres darle un toque de calidez a tu entorno, entonces además del blanco también puedes usar el color beige que sin duda, es uno de los neutros más especiales y como no, el gris. Por otro lado, las nuevas tendencias también nos invitan a elegir tonalidades pastel, pero quizás solo a modo de pinceladas.
La sencillez está presente en todo momento, ya desde el punto de vista de los colores como hemos mencionado. Pero es que los muebles no se quedan atrás. Siempre debes elegir acabados sencillos, sin mayores detalles y en madera. Una madera clara siempre es la mejor compañera para completar con el resto de los colores. Además de la sencillez de cada una de las piezas, buscamos la funcionalidad. Esto hace que pensemos en muebles extensibles como las mesas tanto las principales como las que colocamos a modo de aparador.

Cuanto mas natural sea la madera y mas veteada mayor será el toque rústico que aporte al comedor. Por norma general se suelen utilizar sillas de maderas cuando la mesa es blanca y sillas blancas o de color cuando la mesa es de madera. Es común encontrar en los comedores de este estilo sillas tapizadas en fieltro y/o cubiertas con piezas de pelo cuando son mas informales.
Sobre la mesa que podrá ser rectangular o circular, para una mayor sociabilidad, no cabe otra opción que colocar una lámpara colgante si buscamos un espacio contemporáneo y de tendencia. Apuesta por grandes lámparas de estilo industrial en tonos blancos, grises o negros y no te equivocarás. Resulta muy útil contar en el comedor con un mueble en el que recoger la vajilla. En el estilo nórdico se apuesta generalmente por muebles bajos o alacenas modernas y sobrias que no agobien el espacio. Si buscas incorporar notas de color al comedor, hazlo a través de las sillas, los cuadros de la pared o elementos naturales: plantas y flores.

Es cierto que el estilo escandinavo opta por la luz natural. Pero a veces nos vemos limitados de ella en función de cómo esté orientado nuestro comedor. Por eso, nada como añadir luz en esos puntos que son estratégicos. Piensa que la luz de techo es la que te brinda la base de toda la estancia. Pero que luego, necesitamos puntualizar más en sos rincones o esas zonas que usamos con más frecuencia. Así que, puedes dejarte llevar por los apliques en la pared o por esas lámparas colgantes que tienen acabados muy sencillos. Son maneras perfectas de darle más luminosidad a uno de los lugares principales de nuestro hogar. ¿Te gusta este estilo decorativo?