Si tienes un dormitorio de paredes blancas puedes aprovechar el marco neutro que ofrecen para poner los acentos en los textiles, donde sus colores vibrarán intensamente. Una colcha de auténtico patchwork es una buena inversión. ¡Te sorprenderá comprobar como cambia el dormitorio infantil con una de estas maravillas!

Tenemos vivos ejemplos en Japón, Australia, Norteamérica? donde es conocida la utilización que los pueblos amish hacen del patchwork para la confección de sus propios vestidos y ropa de cama.
En España esta técnica del reciclaje de telas se denomina almazuela.
Si la colcha está completamente confeccionada y acolchada a mano puede alcanzar un alto precio. Con más de doscientas horas de trabajo... ¡multiplicad!
En cualquier caso, las colchas de patchwork realizadas a mano son verdaderas obras de arte que, generalmente, se heredan de madres a hijas y se conservan por generaciones. En algunos casos llevan telas que han pertenecido a prendas de integrantes de la misma familia, por lo que se comprende el gran valor sentimental que adquieren.