Hoy vamos a ser muy malas, jejejeje. Pero es que estamos seguras de que este cachivache, que ya os mostramos hace un tiempo por aquí, va a despertar mucha envidia (ya en su día lo hizo...). Una de nosotras se encaprichó de él hace muchos años, cuando lo vio en el catálogo de esa empresa que casi todos conocemos, dedicada a vender libros de casa en casa. ¡No se pudo contener! Y eso que nosotras no somos muy dadas a las manualidades y, en ese momento de nuestras vidas, menos aún. Pero el chisme en cuestión pedía desde las páginas impresas: "cómprame, cómprame". 
Y eso hicimos. Con la excusa de que era para una de nuestras niñas, claro. Aunque la Julia en cuestión nunca le ha prestado mucha atención, así que, desde que Retro y con encanto existe, se encuentra casi a nuestra entera disposición.








Con esta colorida frugalidad, nos vamos con Marcela y su cita de los viernes.
¡Feliz fin de semana!