¿Cómo ahorrar en la factura de la luz cambiando hábitos y mejorando nuestra casa?


Hábitos para ahorrar en la factura de la luz

Para ahorrar en la factura de la luz podemos incorporar a nuestro día a día ciertos hábitos y rutinas que ayuden a reducir el consumo de energía en casa. Te contamos algunos que mejorarán sin duda tu consumo eléctrico.

 

Rutinas y horarios para ahorrar en la factura de la luz

No hay nada mejor para ahorrar en la factura de la luz que marcar rutinas. Cada hogar tiene su propio ritmo. Párate un rato a pensar en los horarios más habituales de la familia. Relaciona estos horarios con el consumo energético e incluye en tu pequeña tabla de referencia las tareas asociadas al uso de los electrodomésticos (lavavajillas, lavadora, secadora, TV, ordenadores, etc.) Una vez hayas analizado el uso habitual podrás modificar las rutinas para reducir el consumo energético. Cambiar el día del lavado o marcar un horario exacto para el uso de la tele y los videojuegos, puede marcar la diferencia en tu factura.

 

Climatización y ventilación

El ahorro en la factura de la luz está más relacionado con la climatización y ventilación de tu hogar, de lo que piensas. Para reducir el consumo no hay nada mejor que adquirir un sencillo hábito. Mantén las puertas y ventanas cerradas y define el horario ideal para abrir durante cinco minutos, permitiendo que se renueve el aire sin que la temperatura interior aumente o disminuya demasiado. Muchas veces, ponemos la calefacción, pero abrimos una ventana al completo para evitar la somnolencia que puede producir el calor, sin embargo, este gesto encarece tu factura de la luz, puesto que obliga al termostato a regular la temperatura continuamente.

 

Apaga lo que no uses

Implicar a la familia en nuevas rutinas puede resultar algo complejo, sin embargo, la norma básica “Si no lo usas, apágalo” puede reducir considerablemente tu factura de la luz. Desde cargadores de móviles, portátiles o tablets hasta consolas, equipos musicales o televisiones. Ese piloto rojo que ves a lo lejos está consumiendo energía. Desenchufa, apaga y explica a los tuyos la importancia de estos pequeños detalles. Si tienes pequeños en casa, un simple juego con regalo al final de mes, si no se saltan la tarea, puede ser muy efectivo y económico.

 

 

Mejorar nuestra casa para ahorrar energía

No hay nada como realizar mejoras en el hogar para ahorrar en la factura de la luz. Puedes plantearte tareas pequeñas pero significativas para reducir el consumo, e incluso, decidirte por mejoras que afecten de forma más directa al ahorro energético.

 

Mejora el aislamiento con cerramientos de cristal

Sin lugar a dudas, el aislamiento de tu hogar determina en gran medida el ahorro en la factura de la luz, ya que una casa sin puntos de fuga energética te permite mantener la temperatura interior tanto en verano como en invierno. Los cerramientos de cristal crean una barrera térmica que mantendrá la temperatura interna de tu casa, lo que hace que necesites menos energía para calentar o enfriar la estancia. Las cortinas de cristal están pensadas para soportar climas extremos, por lo que suponen una buena defensa contra el impacto del aire y la lluvia, al mismo tiempo que tienen la versatilidad de un sistema de apertura, cierre y ventilación que te permite regular la entrada del aire. Acompañadas de estores, además del aire, podrás regular la entrada de luz a través de tu terraza o porche, lo que incidirá de forma indirecta en tu factura de la luz.

 

Selecciona electrodomésticos para reducir el consumo

Una forma de ahorrar en la factura de la luz es cambiar los electrodomésticos. La mayoría de las veces la lavadora o el lavavajillas están encastrados en los muebles de cocina, por lo que es complicado acceder para enchufar y desenchufar a tu gusto para reducir el consumo. Si su consumo es muy elevado, puedes optar por renovar el frigorífico, el horno, la placa de inducción, la lavadora, la secadora o el lavavajillas para cambiarlos por otros calificados con la A +++ que consumen menos de 150 kWh. Si el presupuesto no te permite renovar todo, fíjate en qué elementos de tu cocina consumen más energía y empieza la renovación por ahí.

Revisa la iluminación y los enchufes para ahorrar luz

Una forma sencilla de reducir tu factura eléctrica es adquirir regletas de buena calidad con interruptor incorporado. Puedes enchufar aparatos que se usen de forma conjunta para optimizar más aún su uso. No olvides apagar las que no estés usando y ahorrarás. Aprovecha también para revisar las bombillas y opta por opciones de bajo consumo. También puedes encontrar en el mercado luces solares e incluso tiras led con pilas recargables en las zonas exteriores.

Sensores, temporizadores y asistentes de voz para ahorrar

Reducir en la factura de la luz utilizando sensores, temporizadores y asistentes de voz puede ser ideal si te gusta la tecnología. Los sensores identifican tu presencia encendiendo y apagando las luces de tu cocina, baño o salón. También puedes encontrar en el mercado temporizadores que te ayuden a reducir el consumo eléctrico marcando el tiempo exacto que una luz se mantiene encendida. Los asistentes de voz te permitirán además gestionar el cierre o apertura de persianas, el termostato o el apagado y encendido de luces. Son mejoras que puedes implementar en cualquier hogar con una inversión reducida.