
La semana pasada hablábamos largo y tendido sobre los platos de ducha de resina, ¿lo recuerdas? Conocidos como platos de ducha de resina o de carga mineral, representan una alternativa novedosa cuyo protagonismo no ha hecho sino crecer en la última década gracias a su versatilidad.
Los platos de ducha de resina nos proporcionan la mayor seguridad y confort, por eso no es de extrañar que seáis muchos los interesados en instalarlos en vuestro hogar. Y con la intención de ayudaros, hoy compartimos con vosotros las claves para instalar estos platos de ducha en vuestro hogar.
La capacidad de adaptación de los platos de ducha de resina, ha sido clave para su creciente protagonismo. También han influido sus características técnicas, mucho mas avanzadas que las de otros materiales utilizados hasta el momento. Y aunque ya hablamos de estas y de otras ventajas prácticas, no está de mas hacer un repaso rápido con el fin de que conozcáis mejor el material con el que vais a trabajar:
Los platos de ducha de resina se pueden instalar a ras del suelo o sobre el pavimento. Si bien la tendencia es a colocar platos enrasados con el pavimento, cada sistema tiene pros y contras que se deben analizar. A groso modo podríamos decir que…
Antes de comenzar la instalación de la ducha comprueba que el plato de ducha de resina no ha sufrido ningún desperfecto durante el transporte y/o que no tiene defectos de fabricación. Asegúrate que el agua fluye hacia el desagüe y no se estanca. ¿Cómo? Colocando el plato de ducha sobre una superficie plana y vertiendo agua en el plato. Una vez comprobado tendrás que…
El primer paso será medir donde está el desagüe en el plato y realizar una marca de su posición en el suelo para saber dónde quedará instalado. Una vez marcada su posición, el siguiente paso será corregir la toma de desagüe si esta no coincide.
A continuación, será necesario crear una superficie plana y nivelada de cemento o mortero. De no estar nivelada podría deformarse el plato de ducha una vez instalado, así que deberás prestar especial atención a este paso. Uno de los grandes errores es darle inclinación a la base; algo innecesario ya que los platos de ducha de resina ya presentan un desnivel de 1,5 cm hacia el desagüe.
Una vez nivelada la base habrá que dejar que esta seque por completo. Si instalaras el plato sobre el cemento aún húmedo, al secarse deformaría e incluso podría romper el plato dejándolo totalmente inservible.
Una vez que la base se haya secado por completo, deberás poner masilla de poliuretano tanto en puntos de la base, como en todo el marco en tiras ininterrumpidas. Esto no solo ayudará a fijar correctamente el plato, sino que también contribuirá a un buen sellado.
Para terminar, será necesario conectar el desagüe, colocando el collarín de la válvula con el sistema frefijado, tornillos o roscado normalmente.
Aunque es posible realizar la instalación uno mismo, desde Bezzia os aconsejamos dejarla en manos de profesionales si no habéis hecho este tipo de trabajos antes u otros similares. ¿Te atreverías a instalar un plato de ducha de resina tu mismo?
El artículo ha sido originalmente publicado en Decoora.