Cada nueva colección de Ikea supone un verdadero reto a las legiones de hackers que disfrutan alterando, pintando y reconfigurando todo lo que suene a sueco. Pero más allá de desafíos, hoy me gustaría enfocar los Ikea hacks desde otra perspectiva, la de cómo-me-gusta-este-mueble-pero-cuesta-un-ojo-de-la-cara. Eso debieron de pensar los creadores de las 7 propuestas que te traigo, que buscaban algo estiloso a precios de mercadillo.
Hackear un aparador 50s
Vaya por delante que yo no me atrevería a meterle mano al aparador Stockholm. Necesito piezas más baratas para usarlas como conejillo de indias. Pero afortunadamente, @kristimurphydiy no es tan remilgada y ha hecho un buen trabajo para emular el aparador estilo mid-century de @roarandrabbit.
El cambio ha consistido en dibujar unas líneas geométricas con cinta metálica dorada autoadhesiva (pon esas palabras en google y tendrás cientos de posibilidades a tus pies) en el frente y sustituir la base que trae la pieza de Ikea por unas hairpin doradas. Conseguido, ¿verdad?
Una estantería divertida
A veces, reproducir un diseño resulta bastante complicado ya que algunos elementos no son fáciles de imitar. Pero que eso no te achante. Puedes inspirarte en él y crear igualmente un mueble muy original. O también puedes crear un mueble muy original, para que después, alguien como yo, vea un parecido razonable con otro muy conocido —de hecho, en este caso, no digo yo que no fuese así la cosa …—.
Y es que hay gente, como los italianos Testedilegno, que disfrutan creando muebles inéditos con piezas de Ikea. Para esta estantería usaron tablas Ekby Järpen y soportes Ekby Töre, estos últimos pintados de colores divertidos. Aunque si te gusta, me temo que tendrás que estrujarte el cerebro y buscar otras alternativas, pues estos modelos ya no están a la venta.
Taquillas aún más industriales
Las taquillas traspasan fronteras y ahora disfrutan del calor del hogar, pero no con su mejor aspecto nuevo. No. En casa las queremos con solera, que se note que provienen de entornos industriales. Por ello, si no puedes permitirte una de almoneda, Ikea te sugiere pintar unos números con stencil. Un detalle que parece darle un look más auténtico y vintage (aunque luego muchas originales no los lleven)
Cojines con un toque sofisticado
El cuero es un material tremendamente cálido que se adapta, sin dificultad, a cualquier estilo. Aplicado en pequeñas dosis es capaz de subir el nivel de sofisticación de objetos más sencillos, como ocurre con estos cojines de la diseñadora danesa @Louisesmaerup.
Puedes hacerte eco de esta tendencia y conseguir, de forma económica, que los cojines Ursula (de Ikea) aumenten su interés. Solo tienes que medir la longitud del asa, cortar el cuero, realizar unos orificios con un perforador específico para este material y atornillar los pasadores. Así de fácil.
Hackea macetas solo por placer
Siempre me han gustado las macetas de Affari (distribuidas en España por @estilonordico) porque tienen esa pátina tan romántica que solo el tiempo concede —aunque supongo que estas serán exprés—. En este caso particular, dudo que te animes a recrearlas porque no puedas pagar su elevado precio (entre 10€ y 25€ según tamaño) No. Lo harás porque un verdadero diyer no perdona el subidón de replicar algo aunque al final, entre sudor y lágrimas, le salga el doble de caro.
E Ikea lo sabe. Por eso te propone aplicar un fina capa de yeso con un cepillo sobre su maceta Gefara y frotarla con musgo antes de que se seque. Si percibieses un exceso de escayola en algún punto, pásale una lija de grano fino y ya está. El resultado es bastante aparente ¿o no?
Una anglepoise muy molona

