
¿Te gustaría crear tu propio jabón casero de forma sencilla? Si siempre has querido elaborar jabón en casa como hacían nuestras abuelas, esta guía práctica te mostrará cómo hacerlo con la receta más básica y tradicional. Además, podrás reutilizar aceite usado para fabricar un jabón natural y económico.
Necesitarás estos ingredientes para tu jabón casero artesanal:
La sosa cáustica es un producto químico corrosivo, por lo que debes tomar precauciones importantes antes de comenzar la elaboración de tu jabón casero.
Comienza diluyendo la sosa cáustica en el agua destilada, nunca al revés. Añade la sosa poco a poco y con cuidado, pues esta reacción química desprenderá mucho calor. Cuando alcance los 80º de temperatura, deja que se enfríe. Habrás creado lo que se conoce como lejía cáustica.
Una vez que tengas la lejía cáustica lista, añádela al aceite que debe estar a la misma temperatura. Si es necesario, calienta el aceite previamente. Remueve constantemente en el mismo sentido para evitar que la mezcla se corte.
Cuando la mezcla adquiera una textura cremosa y suave, puedes añadir tus aromatizantes o colorantes preferidos para personalizar tu jabón casero. Es importante que en este momento la mezcla no supere los 40º de temperatura.
Vierte la mezcla en moldes que pueden ser de silicona, madera o plástico. Cubre los moldes con papel film y coloca un paño sobre ellos para aislarlos.
Deja reposar durante dos días, después desmolda con cuidado. El jabón necesitará endurecerse y curarse completamente durante 30 a 40 días antes de poder usarlo. Durante este tiempo, se produce la saponificación que hace que el jabón sea seguro para la piel.
Hacer jabón casero es una forma económica y sostenible de reutilizar aceites usados. Con esta receta básica, obtendrás un jabón natural de calidad sin químicos añadidos, perfecto para toda la familia.