
En un balcón pequeño y alargado puede parecer que hay poco que estudiar pero ¡nada de eso! Para distribuir adecuadamente el espacio será necesario tener en cuenta factores como la situación de la puerta, la situación de esta respecto a los espacios interiores o el movimiento del sol.
Si la puerta esta en el centro y el balcón es lo suficientemente largo podrías crear dos zonas, uno a cada lado de la salida. Si la puerta está en un lateral lo ideal será despejar la entrada y la salida y colocar todos los muebles al otro lado. ¿Parece lógico, verdad? Poder movernos con comodidad en el balcón es clave para querer pasar tiempo en el.
Si deseas que en tu balcón haya espacio para sentarse y relajarse coloca en un lateral un banco. Los bancos corridos son una estupenda alternativa a los sofás de exterior, mucho mas voluminosos que estos. Ya también a las sillas, ya que pueden acoger a más gente que estas en menos espacio.
Cuando tenemos un balcón pequeño y alargado, la mejor forma de aprovecharlo es apostar por soluciones modulares o a medida, con almacenamiento. Este espacio de almacenamiento te permitirá guardar los cojines durante el invierno o cuando llueva, además de aquellos útiles de jardinería que puedas necesitar para el cuidado de tus plantas.
Ya tienes un lugar para sentarte, ¿qué mas te hace falta para que el espacio resulte práctico? En Decoora se nos ocurre que si en tu balcón hay espacio para dos zonas podrías incorporar a la de descanso una mesita auxiliar y crear en la otra un pequeño comedor con muebles plegables de exterior.
Los muebles plegables te permitirán disponer del espacio de la forma que necesites en cada momento. Porque además de plegables, estos muebles suelen ser muy ligeros, lo que facilitará reconfigurar el espacio cuando sea necesario. Plegados ocupan muy poco espacio, por lo que podrás recogerlos en el mismo balcón o trasladarlos dentro a cualquier rincón.
Una mesa y una o dos sillas te proporcionarán todo lo necesario de disfrutar de este espacio exterior este verano. Podrás sentarte a trabajar, a desayunar, a leer… Piensa, además, que acercando estas piezas plegables al banco podrás sentar hasta a cuatro personas. Las mesas plegables cuadradas son las que te proporcionarán una mayor superficie, en estos casos.
¿Tu balcón es extremadamente pequeño? Entonces quizá debas renunciar a una mesa cuadrada y apostar por una circular o semicircular en la que podáis cenar dos personas. O incluso una mas pequeña, para una sola persona, que fijada a la barandilla te permita colocar encima un plato y un vaso.
El color puede ayudarte a transformar una terraza aparentemente insípida. Y textiles y accesorios son una estupenda alternativa para hacer de este espacio un espacio único y personal. Además, podrás cambiarlos cuando te canses de ellos sin un elevado costo.
Si buscas un espacio discreto y sereno unos textiles en tonos neutros te ayudarán a conseguirlo. Combina textiles de dos colores en estos casos y juga con tejidos lisos y estampados para romper la monotonía. ¿Prefieres darle color al balcón? Apuesta entonces por colores cálidos como el amarillo o el naranja, ¡llenarán de vida tu balcón! Y si eres atrevida no dudes en combinar estos con otros colores fríos como el azul, el rosa o el morado.
Un balcón pequeño y alargado no te impide colocar plantas y disfrutar de sus beneficios. Estas no solo aportan frescura y color al balcón, también pueden proporcionar a este privacidad. Apuesta por ejemplares de bajo mantenimiento que puedan permanecer todo el año fuera y que no tengan una gran envergadura para que no te roben demasiado espacio.