Cuando tienes hijos, el concepto "casa de revista" cambia radicalmente por "casa para ser vivida". Nos autoconvencemos de que las casas tienen que poder disfrutarse, entendido esto como poder mancharse, tirar cosas al aire o tener espacio para jugar al escondite. Como si cualquier adulto necesitara hacer todo esto a diario.
En realidad es una excusa, necesitamos positivizar el hecho de haber tenido que guardar en el trastero todo objeto decorativo o de valor para que nuestras pirañas no terminen con ellos. Se acabó la mantelería de hilo blanco, los portsvelas de cristal al borde de un delicado mueble, o incluso el propio mueble, sustituido por otro sin peligrosas esquinas.
Pero con creatividad e ingenio, las casas con niños nos ofrecen muchas posibilidades, nos permiten liberar espacios y nos dan una visión más funcional de nuestro hogar. Para muestra, hoy os traigo algunas imágenes de espacios donde poder correr, saltar o pintar sin miedo a romper o estropear algo. Un taburete que se convierte en mesilla con una tabla de cocina, mesas redondas, cojines que hacen de asiento... pequeños trucos que transforman nuestra casa para adaptarla a cada situación...
Cuáles os gustan más? Las casas para vivir o las casas de revista? Feliz comienzo de semana!! Fotos: Pinterest