
Las puertas correderas se deslizan a lo largo de un riel colocado en la parte superior del tabique, sobre el hueco de la puerta. Se mueven paralelas a la pared, lo que las convierte en una gran alternativa para aportar privacidad a habitaciones que no tienen un gran tamaño. Pero, ¿todo son ventajas? No, estas puertas tienen ventajas y desventajas y es importante conocerlas.
Las puertas correderas, como ya hemos explicado anteriormente, se deslizan a través de un riel que no te costará encontrarlos en tiendas de bricolaje. Tampoco te costará encontrar los materiales para crear tu propia puerta. Las mas populares, las de madera, puedes fabricarlas a partir de una tablón sólido o una serie de tablas adosadas. Pero, vayamos paso por paso
El primer paso será tomar medidas y hacerlo al menos dos veces para no equivocarte. La puerta corredera tiene que adaptarse al ancho y alto del hueco que tengas que cubrir. Coge un metro, toma las medidas y anótalas en un cuaderno. Ahora que ya tienes mas medidas tienes dos opciones:

¿Qué estilo de puerta quieres? Si buscas una puerta de granero de estilo rústico puede que desees añadir un marco de madera a la puerta y listones formando cuadriculas y/o aspas. También puedes conseguir un aspecto rústico, aunque mas depurado, añadiendo herrajes horizontales metálicos como en la imagen inferior.

Si utilizas una madera noble, dejarla al natural es siempre una grana alternativa tanto en espacios rústicos como contemporáneos. Pero tienes otras opciones. Si deseas que la madera luzca natural pero que adquiera color, la nogalina puede convertirse en un gran aliado. De tono similar al nogal, se usa para teñir la madera y conseguir un efecto envejecido. La hay en formato líquido, lista para usar, o en formato polvo, que se diluye en agua en la cantidad que se prefiera según el tono deseado. Otra alternativa similar para matizar el color y proteger a su vez la puerta es el barniz.
También puedes pintar la puerta. Para ello, líjala primero y aplica después una imprimación selladora con un rodillo de espuma o brocha. Después cuando haya secado aplica dos capas de un esmalte acrílico al agua, respetando los tiempos de secado y repintado que aconseja el fabricante.
Escoge bien el color. Negro y gris oscuro son ideales para darle un ambiente elegante al espacio. Los grises claros gozan hoy de gran popularidad, por lo bien que se adaptan a espacios modernos y contemporáneos. El azul oscuro es perfecto para espacios familiares y relajados. Verdes y azules pastel con los mas apropiados para ambientes de estilo provenzal. Los cremas aportan luminosidad y calidez. ¿Y los blancos? Los blancos encajan en cualquier estilo.
Por último, tendrás que coger el metro nuevamente para colocar a la misma distancia de cada extremo los anclajes que unirán la puerta a la guía corredera. Marca, realizar los taladros y fija los anclajes con unos tornillos. Para terminar únicamente tendrás que instalar la guía en la pared y montar la puerta.
Hacer una puerta corredera de madera en casa es sencillo; solo hay que tener las herramientas y el material necesario para ello. La creatividad no es imprescindible, ya que en la red podréis encontrar muchos mas ejemplos de los que ya os mostramos. Solo tendréis que escoger el que mas os gusta y reproducirlo o inspiraros en este.
¿Te animarás a hacer tu propia puerta corredera este Otoño? Ahora que sabes cómo hacer una puerta corredera, todo es cuestión de ponerse.