Si lo que quieres es disfrutar el exterior de tu hogar con tu familia y amigos, necesitas aprender cómo iluminar un patio o jardín. Y prepárate para largas horas de conversación y disfrute.
Y es que… ¿desde cuándo la oscuridad fue una barrera para nosotros? Si tienes tu iluminación a punto en tu exterior, desde luego no habrá ningún problema en disfrutar toda la noche. Si por el contrario, no has acertado con las luces o éstas escasean, estarás incómodo, y tus invitados pronto se irán a dormir.
Pero, ¿sabías que existen muchas maneras de iluminar tus zonas de exterior? Las puedes usar como medida de seguridad, como decoración y por supuesto para iluminar!
Si aún no has completado la decoración de tu zona exterior, quizás te interese uno de los artículos más visitados del blog sobre alfombras de exterior. Si aún no lo has leído, te lo recomiendo.
¿Te has planteado alguna vez iluminar tu exterior pensando en la seguridad? Seguramente no, pero estoy segura que es un punto muy a considerar por todo aquel que disponga de un amplio terreno.
Sin entrar mucho en detalle te voy a dar unas ideas muy básicas sobre este tipo de iluminación. De toda la iluminación que usemos, ésta será seguramente la única luz blanca que usemos. En una temperatura más fría y más brillante se suele colocar en las zonas más altas de la casa para que iluminen grandes superficies.
Este tipo de iluminación ahuyenta a ladrones y animales debido a que con un sensor de movimiento se activan iluminando todo el espacio. Sin duda, un punto a tener en cuenta.
Si tienes un jardín un poco mayor, tendrás que tener caminos y sendas para poder moverte hacia tu barbacoa, piscina o zona de comidas. Dependiendo en cada caso.
Este tipo de iluminación será imprescindible para que podamos estar toda la noche cómodamente relajados en nuestro jardín, porche, patio o terraza.
Sirve para iluminar ciertas zonas de nuestro exterior en el que se van a realizar diversas tareas, una vez la oscuridad llegue. Una zona de estar, una zona de comedor o una pequeña zona de jardín para juegos.
No caigas en la tentación de poner una luz blanca, porque creas que ilumina mejor. No es así. Además de que la luz blanca es una luz dura, poco favorecedora y que crea sombras muy oscuras en toda la zona iluminada. Y sí, también en nosotros que estamos bajo esa luz.
La iluminación, además de dar luz, nos permite decorar ambientes, y más en un jardín, que se juega tanto con las sombras y la naturaleza. Hay un universo muy extenso en la iluminación decorativa de jardines y muchísimos tipos de luminarias para dar diferentes efectos y detalles.
Una manera de dar luz cálida y crear un ambiente más íntimo y acogedor, es que acompañes la zona de reunión con guirnaldas de luces, farolillos y velas.
PASO 1. Haz un pequeño dibujo de tu jardín. No es necesario que sea una obra de arte, tan solo un esquema más o menos proporcionado, donde marques las zonas específicas de tu exterior. Zona de estar, zona de comer, plantas o árboles, piscina, etc.
PASO 2. Con el plano en la mesa, selecciona el tipo de iluminación que vas a poner. Usa un color diferente para cada tipo.
PASO 3. Ahora que ya tienes claro dónde irá cada punto de luz, selecciona el tipo de luminaria. Hazte un documento excel y coloca en una columna el tipo de luminaria y en la otra las diferentes opciones (con sus enlaces) Así después podrás valorar tu mejor opción.
PASO 4. Recuerda antes de darle al clic de comprar, la temperatura y los lúmenes de cada luminaria.
TIP. Recuerda que quizás no necesites incorporar todos los tipos de iluminación. No queremos un jardín ambulancia. Mira bien los lúmenes y el estilo que quieras darle.
Disfruta de tu zona exterior. Jardín, porche, terraza… lo importante es aprovecharlo al máximo y disfrutarlo cada día (y noche!). Si te ha gustado este post sobre cómo iluminar un patio o jardín, ¡compártelo!