
Las puertas de madera barnizadas cuentan con una capa que protege la madera natural y es importante evitar que los productos que utilicemos destruyan esta capa. Tampoco suelen ensuciarse demasiado así que bastará con retirar el polvo regularmente para mantenerlas limpias.
Para quitar el polvo de las puertas lo ideal es usar un plumero o un paño suave de microfibra. De la misma forma que limpias las mesitas de noche o el mueble de la televisión, pasa el plumero o el paño por la puerta y retira todo el polvo que acumulado. Hazlo semanalmente para evitar que se acumule suciedad en la puerta y tengas que recurrir forzosamente a una limpiezas más profunda.
Si no has realizado una limpieza regular de las puertas la suciedad de habrá acumulado en ellas. Incluso es posible que se aprecien roces, manchas de grasa o de bolígrafo o pinturas. Si, cuando se tienen niños todos es susceptible de aparecer pintado. Si este es tu caso, si hace tiempo que no limpias las puertas necesitarás una limpieza mas profunda para ponerte a cero.
Un buena forma de limpiar en profundad las puertas de madera es preparar en una palangana agua jabonosa con jabón de lagarto o de castilla y aplicar esta mezcla sobre la puerta de madera con una esponja suave. ¿Y el vinagre cuando lo utilizo?
Después para finalizar la limpieza, humedece un trapo en vinagre y pásalo suavemente por la puerta. Termina como te hemos aconsejado antes utilizando un trapo ligeramente húmedo primero y uno seco después para retirar restos de jabón y vinagre por un lado, y facilitar su secado, por otro.
Si no ha funcionado el anterior prueba este. En un recipiente mezcla tres cucharadas de bicarbonato de sodio, un chorrito de jabón líquido y unas gotas de de zumo de limón. El resultado será una mezcla espesa que podrás aplicar sobre las manchas con un paño semihúmedo. Frota en las zonas donde hayan manchas complicadas hasta que desaparezcan y después pasa un paño semihúmedo limpio por toda la puerta a modo aclarado.
Si la puerta de madera tiene manchas de bolígrafo, pintura, esmalte o similar, límpiala con un disco de algodón humedecido en alcohol al 70%. Hazlo de forma cuidadosa sin apretar y frotando suavemente la mancha de la puerta en dirección de la veta para no dañar el barniz. Cuando la mancha haya desaparecido pasa un paño húmedo y deja que seque.
¿Quieres que además las puertas de madera barnizada recuperen su brillo? Solo tienes que frotar suavemente la puerta con un fino humedecido en aceite de oliva o un producto abrillantador de madera comercial.
Recuerda que antes de aplicar ningún abrillantador o cera deberás haber limpiado la puerta para retirar todo el polvo, así como impurezas que hayan podido quedar adheridas a esta. Posteriormente recuerda siempre de tratarse de un producto comercial seguir las instrucciones del fabricante.
¿Limpias las puertas de casa regularmente? ¿Conocías estos trucos para limpiar puertas de madera barnizadas de interior?