
El objetivo de este proyecto era conseguir un diseño cómodo y funcional, tomando en cuenta que se trata de un pequeño apartamento, donde ha sido preferible unir los ambientes con la finalidad de dar una sensación de mayor amplitud. Los predominantes tonos claros ayudan a aportar más luz, haciendo en definitiva más agradable el área y convirtiéndola en un ejemplo de cómo una cocina pequeña puede ser adorable.
Básicamente, el mueble península separa ambas zonas, la cocina y el salón y se convierte gracias a la barra con taburetes, en una mini sala de estar, un lugar perfecto para charlar o tomar un aperitivo. No hay que perder de vista la diferencia de altura en los techos, ya que contribuye a delimitar visualmente los dos espacios.
Como detalle, la pared frontal del fregadero o splashback, se ha pintado de negro pizarra, una graciosa forma para escribir notas o alguna receta.
Es un estupendo proyecto realizado por Alexei Ivanov, Pavel Gerasimov y Tatiana Plotnikova del estudio ruso Geometrium.

