
Ya lo lleva en su nombre, pero por si acabado diremos que este tipo de suelos cuentan con una composición que se deriva del cemento, aunque no tan literal porque también estará formado por resinas. Se va aplicando por capas finas, consiguiendo un revestimiento muy resistente, que evitará rayarse con facilidad. Hay que saber que este tipo de acabado se usa en suelos pero en ocasiones también puede verse en las paredes. Sea donde fuere, hace que tengamos un resultado de tendencia minimalista y con mucho estilo. Aunque el microcemento en suelos no es algo nuevo, es cierto que tiende a recurrirse a él cuando queremos hacer algún tipo de reforma y su éxito ha ido creciendo en los últimos años.
Si lo vamos a tener en nuestros suelos, tendremos que conocer sus grandes ventajas, que las tiene y te van a encantar:

Ya sabemos que no todos tenemos el mismo gusto y que nuestros hogares tampoco son iguales. Por eso, no tendremos ningún tipo de problema con los suelos de microcemento. Ya que nos encontraremos con una amplia gama de diseños, acabados y colores, como ya hemos mencionado. Pero de todos ellos, es cierto que su apariencia más lisa es la indicada para el interior de nuestro hogar. Porque nos añade esa pincelada de sofisticación que tanto nos gusta. Además de ser liso también es más fino.
Por otro lado, hay un acabado rugoso que también tiende al alza. Claro que cuando decimos rugoso es en comparación con el anterior y el básico, porque no se apreciará tanto en el resultado como pensamos. Está consiguiendo mucha expectación y por ello, no se podía quedar atrás. Aunque es cierto que en este caso siempre irá en zonas más amplias y no tanto en los hogares comunes, por así llamarlos. Si las texturas las tenemos claras, ¿Cuáles son los colores más demandados?
Por regla general la gran mayoría de los colores siempre son protagonistas en la decoración. Nos gusta ver cómo nuestro hogar tiene más brillo, más luz y más originalidad. Por eso, en cuestión de suelos siempre estará el color básico por excelencia como es el blanco, en conjunto con los grisáceos. Ambos para un acabado elegante y minimalista. Pero para uno más personalizado, serán tanto los azules como incluso amarillos. Ahora solo queda decidir si lo quieres satinado o en mate. ¿Cuál sería tu elección?