
El empleo de materiales naturales es una de las características más importantes de la decoración escandinava. Los materiales naturales son una forma de llevar la naturaleza al interior del hogar, creando así un ambiente más cálido y acogedor.
La madera es uno de los materiales más utilizados en la decoración escandinava. Se utiliza en pisos, paredes, techos, muebles y accesorios decorativos. La madera aporta calidez y textura a los espacios y se utiliza en tonos claros, como el pino o el abedul, o en tonos más oscuros, como el roble o el nogal.
Otro material natural que se utiliza mucho en la decoración escandinava es el lino. Este material se utiliza en cortinas, cojines, fundas nórdicas y manteles. El lino es un material ligero y transpirable que se adapta a cualquier estilo decorativo y es muy versátil.
El mimbre y el ratán son otros materiales naturales que se utilizan en la decoración escandinava. Se utilizan en muebles, lámparas y accesorios decorativos. El mimbre y el ratán aportan textura y calidez a los espacios y son muy versátiles.
Por otro lado debes saber que la iluminación natural es muy valorada en la decoración escandinava, por lo que se utilizan cortinas ligeras y transparentes que permiten el paso de la luz natural. Además, se evita sobrecargar las ventanas con cortinas pesadas o persianas gruesas que bloquean la entrada de luz.
En cuanto a la iluminación artificial, las lámparas de techo son una opción popular en la decoración escandinava, ya que aportan una iluminación general al espacio. Se suelen elegir diseños sencillos y elegantes en tonos claros, como el blanco, el gris o el negro, que combinan bien con otros elementos de la decoración.
También es común el uso de lámparas de mesa o de pie para crear puntos de luz específicos en determinadas áreas de la casa. Las lámparas de mesa se colocan en mesas auxiliares, en estanterías o en el suelo, y las lámparas de pie se colocan en rincones de la sala de estar o junto a una butaca o sofá.