Hoy te hablo de un baño que comenzó siendo negro y blanco, pasó por una breve época gris, para terminar en estos momentos en proceso de Total White. Todo esto en un periodo de meses. ¿Cómo decorarlo? Parece fácil. Y lo es.
La historia es verdad-verdadera. Para su protagonista, la dueña del baño en cuestión, no existe el miedo a la hora de meterse en renovaciones y re-estilismos. Quería un baño gris y brocha en ristre cubrió de pintura sus baldosas negras y blancas. Visto el resultado decidió que el gris no era lo suficientemente oscuro, nada que una nueva mano de pintura no pudiera solucionar y nuevamente en algún momento,( esta parte de la historia me la he perdido), parte de ese gris se pintó de blanco. Llegados a este punto ha decidido cortar por lo sano y alicatar todo el baño. De color blanco. ¡Y ahora quiere añadirle color! Le propongo 4 opciones:
1. Complementos en madera y fibras naturales. Mi preferida. Cestos de ratán y cajas de madera dan la calidez necesaria a un baño totalmente blanco. Perfecto si se combina con textiles en tonos grises. Una planta verde pone la nota de color.
4. ¡Déjalo blanco!: Nos gustan los espacios blancos, es un hecho. Deja que tu baño sea Total White decorándolo con cestos, flores, textiles y adornos blancos o crudos.