Ha llegado la hora de salir a la terraza, de disfrutar de la brisa, del buen tiempo y de los momentos de relax que tanto nos merecemos después del duro invierno. Deciros que, es esta parte de Marruecos donde estamos, anochecía a las cinco de la tarde, y acostumbrados al buen clima de levante, nos ha costado adapatarnos bastante. Ahora comprenderéis mis ganas de sentarme en el exterior, rodeada de vegetación, de pequeños detalles que me gustan y de un ambiente un tanto marroquí que siempre me caracteriza. El que hoy os proponemos, es sin duda un espacio rústico que ambientado con unos bonitos detalles y dos farolillos de metal ha quedado estupendo. Además la idea de decorar con flores y frutas nunca falla. Un pequeño truco en verano, es utilizar limones, ya que que tardan mucho más en secarse que otras frutas.
