
Si eres de las personas que tienen un pequeño estudio en casa para trabajar y realizar tareas, entonces tienes que saber que es un lugar en el que también cuenta la decoración, puesto que se trata de un espacio para la concentración y el trabajo. Por eso vamos a ver de qué color pintar un estudio.
Hay muchos colores que se pueden utilizar en los cuartos, incluso si son estudios. Pintar un estudio tiene que ver con los gustos de la persona, aunque también hay colores que son más adecuados que otros. Así que os vamos a dar algunas inspiraciones.



Los tonos pastel son tonos que ayudan a mantener la serenidad y la calma, algo que puede ser beneficioso para estudiar o trabajar. Es por eso que nos gustan tanto las tonalidades pastel para los estudios. En este caso podemos ver unos colores rosa pastel, que es un rosa claro. En estos estudios podemos añadir bonitos muebles blancos que den más luminosidad y detalles también en tonos neutros como el negro. Este tono no obstante se suele asociar a lo femenino por lo que es más habitual utilizarlo en estudios que van a ser para niñas.

Otro de los tonos que pueden ser bonitos para un estudio es el amarillo. En este tipo de lugares podemos utilizar colores vibrantes como estos que nos mantengan despiertos. Si eres de los que adora este color seguro que no encuentras un lugar mejor para ponerlo. Con el amarillo también podemos hacer destacar los muebles blancos o poner algún detalle en tonos como el gris o el negro, ya que crean mucho contraste.
El azul es un color que se recomienda mucho porque se cuenta entre los tonos que aportan más relajación y serenidad. Si trabajas mejor en un ambiente tranquilo, seguro que este es tu color, un tono con el que te vas a sentir mucho más calmado. Dentro del azul hay muchas tonalidades, desde un azul bebé claro a otros más intensos. El azul se puede combinar con otros colores como el mostaza o el amarillo. Con el azul combinan también los muebles de madera, que además le dan mucha calidez.

Aunque no somos muy partidarios de utilizar tonos oscuros en gran cantidad en ningún lugar del hogar, es cierto que hay decoraciones muy logradas con tonos fuertes. Estos se pueden añadir en el estudio pero tendremos que contrarrestar un poco con otros tonos claros en los muebles. Los muebles blancos son ideales en este caso. También podemos añadir más luz con guirnaldas u otros detalles. En definitiva se trata de usar el color oscuro pero tratando de añadir luz en todo el ambiente. Puede quedar un efecto dramático muy especial, por lo que es ideal para un estudio juvenil.

El verde es un bello color que nos recuerda a la naturaleza, por lo que los que adoren estar fuera seguro que lo elegirán como su favorito. Utiliza un verde claro en el estudio y podrás añadir también plantas y muebles en madera clara. El resultado es un estudio con tintes naturales muy especial. Si además añades una alfombra de mimbre tendrás el conjunto perfecto. Los verdes son los favoritos de mucha gente y son tonos alegres y que también aportan serenidad, sobre todo si utilizamos las tonalidades pastel.