
Se trata de una combinación muy nórdica, asociada generalmente a la navidad, aunque se puede utilizar todo el año.
El secreto de esta combinación es imaginar que nuestra casa es un lienzo cuyo fondo es blanco (paredes, muebles y gran parte de los textiles) y el rojo contribuye dando pinceladas de color en ciertas piezas y textiles. La madera clara en algún mueble también es bienvenida.
Se trata de una mezcla alegre, dinámica y equilibrada. Aporta sensación de confort y un cierto aire rústico e infantil.
Dormitorios


Cocinas


Salones


Baños


Exteriores









