A la hora de decidirnos por empapelar una determinada habitación de nuestra casa debemos tener en cuenta el papel que queremos utilizar en función de las características de la habitación, su diseño y el presupuesto.

Existen dos tipos diferentes de papel decorativo, el vinílico y el vinilizado. Ambos tienen como principal material el PVC e incorporan una capa de barniz que suele ser de PVA (Acetato de polivinilo), que facilita su limpieza. El tamaño de esta capa de barniz es lo que diferencia un tipo de papel del otro. La capa plástica que incorpora el vinilizado es más ligera que la del vinilo y, por tanto, su resistencia a la limpieza constante es menor. Por ello en habitaciones de mayor tránsito se recomienda el papel vinílico.
Según me he estado informando, el papel vinilizado es más económico que el vinílico por lo que es buena opción cuando se tiene un presupuesto pequeño. No obstante, hay que tener en cuenta que al ser menos robusto, puede dar más problemas al instalarse. También, aunque no se tiene en cuenta al instalarlo, es más complicado arrancarlo cuando queremos quitarlo.
Qué debemos tener en cuenta a la hora de elegir un papel
- Resistencia a la luz.

- Comportamiento ante la humedad: cuando se va a instalar en el baño o la cocina es conveniente que el papel disponga de una capa de compuestos químicos que repelen la humedad.
- El racor, que implica que al unir dos piezas de papel pintado se mantenga la continuidad entre los motivos, líneas o dibujos.
- Experiencia: Si el papel no lo va a poner un técnico especialista sería conveniente elegir un papel que se pueda despegar y recolocar inmediatamente después de ponerlo para evitar posibles errores.
- Características de la habitación: tamaño y luminosidad.
(Tiras necesarias/número de tiras de cada rollo) - perímetro ventana=
número de rollos a comprar