
A la hora de elegir el suelo para el hogar tenemos muchísimas alternativas diferentes. Es una gran decisión, pues un suelo aporta mucho a la estética de nuestra casa y además es una parte importante en la que debemos invertir. Hoy en día tenemos muchas ideas distintas, pero las tarimas se han convertido en una tendencia que muchos desean para su casa por sus ventajas.
Vamos a ver algunas ventajas de las tarimas hidrófugas y por qué es una gran idea que añadas una de estas tarimas a tu hogar. Sin duda se trata de un elemento que puede ser perfecto para tu casa y que aporta un gran estilo a tus suelos.

Sin duda está claro que una de sus mayores ventajas es que se trata de un tipo de tarima que repele el agua. En este sentido no solo no se verá afectada por fugas de agua, sino que también evitará problemas con la humedad, algo que le puede afectar si vivimos en un ambiente en el que esta es frecuente. Estas tarimas evitan estos problemas y no se dañan o se hinchan como puede ocurrir con las que no son hidrófugas. Por eso son mucho más duraderas. Además, son la mejor opción para lugares como por ejemplo el baño, en donde la humedad es algo constante.

No solo tendremos que escoger un buen material en nuestra tarima, sino que también es importante escoger el tono en el que vamos a comprar la tarima. Los tonos claros de este tipo de tarimas nos pueden ayudar a hacer que los espacios parezcan mucho más grandes. Este tipo de tonos pueden ser perfectos sobre todo si ofrecen algo de brillo, aunque no demasiado. Hay que recordar que los tonos mate hacen destacar mucho más los defectos. Entonces es mejor escoger cierto satinado. En el caso de las tarimas, las hay desde blancas a tonos grises o beige claros, siendo estos últimos los mejores, ya que es más fácil camuflar alguna mancha o suciedad, es decir, no tendremos que estar limpiándolos constantemente. Además, estos tonos neutros van bien con todo y el color beige por ejemplo nos ofrece un poco de calidez en los ambientes.

Los tonos más oscuros pueden ser perfectos para muchos hogares, sobre todo para los que busquen con su tarima hidrófuga algo de sofisticación. Aunque no son los más escogidos porque acortan visualmente los espacios y restan bastante luz, pueden ser una buena elección para un lugar amplio con buena luz natural. Los tonos oscuros tienen cierta desventaja, y es que también se suelen ver mucho los defectos y la suciedad, por lo que tendremos que tenerlos limpios con mucha frecuencia. Aparte de esto el acabado suele ser muy elegante y los tonos más oscuros se suelen usar en lugares en los que hay un ambiente moderno.

Los tonos medios pueden ser perfectos para aquellos que no se deciden por uno o por otro. Es decir, si piensas que los tonos claros dan demasiada luz y que los oscuros no son para ti, siempre te quedarán los tonos medios. Los tonos que imitan la madera son muy bonitos y cálidos, aunque en la actualidad nos encontramos con otros como los tonos grises que son tendencia. Son buenos tonos para lugares como salones y cocinas, en donde hay mucho ajetreo porque también aguantan bien el paso del tiempo y los desperfectos. Así que se trata de una gran elección.