El objetivo de StudioIlse era crear un espacio agradable y placentero, olvidando esos espacios demasiado "espartanos" que suelen ser los dirigidos al ámbito social. Además, pensaron que si hacían unos espacios bonitos, de diseño y atractivos, servirían de reclamo para su alquiler temporal, ya que es uno de los modos en los que se consigue el dinero para este comedor social.

Los diseños sencillos pero funcionales efectivos, la gama cromática neutra, acompañada de grises de diferentes tonalidades, paredes verde menta, con un corte de color a media altura de las ventanas, por supuesto plantas y las luminarias, que hacen que el techo parezca menos alto, son algunas de las estrategias típicas del estudio de Crawford.
Para este proyecto, Ilse no ha sido la única que ha aportado su granito de arena. Marcas como Vitra Alessi, Artek o Artemide han donado mobiliario, y cuentan con la donación de alimentos de caducidad próxima, que les proveen supermercados cercanos, y que ya no van a vender, que de otro modo acabaría como basura, cuando aún es completamente seguro su consumo.

Cuentan con zonas de aseo, de descanso y reunión, lectura e incluso una pequeña zona de cine...y es que el estudio se reunió con los voluntarios que ya trabajaban en el centro antes, para estudiar las necesidades y lo que ellos creen que haría un poquito mejor las vidas de la comunidad, que allí se congrega.


***vía Dezeen // fotografía Tom Mannion