Porque todos hemos dicho esa frase de "no sé qué pasa, en casa de mis padres las cosas volvían limpias y planchadas al armario"? pues sí, la realidad es que esos días maravillosos terminaron.
No importa cómo lo hagas, tú mismo, con ayuda, en lavandería o dónde sea? la gestión de los "trapos sucios" debería ser algo meticuloso e íntimo.
No te vamos a dar trucos de cómo has de hacer la colada, si es semanal o una de blancos y sin suavizante? lo que vamos a hacer es ayudarte a que no esté todo tirado de mala manera y evitarte a ti y a tus invitados ¡ver tu ropa sucia!
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Cesta de la Ropa Sucia Tipo.
Mucha gente improvisa con palanganas y papeleras, o acude a los diseños de IKEA, pero al final, es demasiado explícito y claro su contenido, bien porque esté a la vista o por el propio diseño "abierto" muestra que ahí guardas tu ropa sucia.
Lo que te proponemos son soluciones para dar un toque de elegancia o dignidad a este rincón elegido para tus intimidades.
Transforma tu funda de almohada:
O similar, ¡una que no utilices! La verdad que una tela que te gusté, lo suficientemente grande servirá.
La funda de almohada te ayuda mucho, al estar ya cosida por su extremo más largo.
Busca una con un estampado bonito. Cose el fondo para que no caiga la ropa y la parte de arriba, con utiliza una percha de alambre para hacerle un dobladillo (puedes pegarlo o coserlo) y tendrás un saco de ropa sucia de lo más bonito, sencillo y económico.
Tozapping te enseña cómo hacerlo.

Hello Marielou te explica esto en su paso a paso.

