Éste es el antes y el después de mi cesta. La verdad que ahora me gusta mucho más, pero me da pena de llevármela a la playa... Ahora la dejaría en casa para decorar :)
Para hacer la nueva funda, estuve mirando por casa a ver qué tenía y me encontré un viejo camisón de Oysho que ya no utilizaba. Así que ya tenía todo lo necesario para empezar a crear mi nuevo capazo:
Lo primero que hice fue descoser la vieja funda de leopardo, ya que iba cosida a todo alrededor de la cesta. Con unas tijeras y paciencia empecé:
El siguiente paso fue poner la antigua bolsita encima del camisón, marcar y cortar la nueva, con el mismo tamaño:
Una vez cortado, cosemos la parte de abajo por dónde hemos hecho el corte. Tenemos que coserlo con el camisón del revés para que al darle la vuelta no se vean las costuras. Si queremos ir un paso más allá, podemos incluso utilizar la parte del pecho del camisón para hacer unos bolsillos interiores donde poder guardar llaves, móvil, etc:


La cuerda nos permitirá cerrar la bolsita cuando nos apetezca:
El último paso, será el de fijar la nueva bolsita al capazo para que no se mueva. Coserla es muy difícil porque el mimbre es muy duro y cuesta mucho pasar la aguja, así que lo que hice fue con ayuda de mi pistola termoencoladora, ir pegando la tela a la parte superior de la cesta:
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Y así de fácil, rápido y barato hemos conseguido renovar nuestra vieja cesta de playa y convertirla en una nueva taaaaaaaan bonita:
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