Después de un finde muy intenso y con las pilas todavía a medio cargar, volvemos al ataque con un tutorial súper sencillo: cómo hacer cuadros de hilo. Además, viene perfecto para incluir en un Gallery Wall como los que vimos en un post anterior.
Estos son los materiales que vamos a necesitar son:
Hay una versión más sencilla en la que en lugar de madera y clavos se usa corcho y alfileres, pero por experiencia os decimos que merece la pena darle al martillo. Los alfileres en el corcho no quedan bien asegurados y se menean, lo que es un problema a la hora de poner el hilo.
Lo primero que debemos hacer, cómo no, es elegir el diseño que queremos. Para que no os tengáis ni que molestar en buscar ideas, os dejamos unas cuantas en un tablero de Pinterest.
Para gustos colores, pero a nosotras estos cuadros nos gustan con madera oscurita e hilo claro que contraste. La madera que usamos es la tapa de una caja de vino, es decir, de un color muy claro, así que la oscurecimos usando pintura acrílica marrón diluída en agua. Esto es útil cuando no tienes barniz de color a mano, o no quieres comprarte un bote para una superficie tan pequeña. La verdad es que la mezcla agua-acrílico nos quedó de maravilla.
Una vez elegido el diseño, lo ideal es imprimirlo para hacer una plantilla. Puede ser algo así:
La imagen es del blog Silhouette School, donde nos explican cómo hacer la plantilla en Photoshop y cómo usarla para hacer el cuadro de hilo. Nosotras no nos vamos a parar en esto, porque nos hemos saltado este paso limitándonos a poner clavos a lo loco, sin plantilla ni nada.
No, no es que nos creamos más listas que nadie. Elegimos un diseño de flechas, y nos pareció mucho más fácil dibujar los puntos directamente sobre la madera porque el dibujo es muy sencillo. Para cosas más complejas recomendamos usar plantilla.
Ya que pasamos de la plantilla, al menos usar una regla.







