*Opcional: Un folleto o cartulina y cinta de carrocero.
Lo primero será medir el alto que necesitamos para tapar por completo nuestra maraña de cables. Marcaremos esta altura por todos los lados de la caja y la recortamos.
La forma de la caja de leche que utilicé, tenía los laterales demasiado altos, así no me servía porque no taparía los cables al completo y se verían igualmente por los lados.
Pero todo tiene solución, así que amplié estos laterales con un folleto sujeto con cinta de carrocero. Como la caja iría pintada y reforzada con la cola y el papel no se iba a notar nada. Así que era la solución más rápida y sencilla.
Aquí veis lo que os decía del folleto. ¿Se aprecia bien verdad?
Como mi caja era tenía partes de colores bastante fuertes y el papel que utilicé para forrarla era de tonos claros, primero le di dos manos de pintura blanca para unificar un poco la base. No tiene que quedar totalmente igual, es sólo para que no se note demasiado el color del fondo.

La parte de forrar con el papel que hayamos es la más divertida. Es muy sencilla, váis encolando cada lado con el pincen bien mojado en cola (no tengáis miedo de ser generosos en este paso), y pegáis el papel encima. El sobrante lo podéis doblar hacia los laterales para evitar esquinas.
Yo le di dos manos más de cola a todo después de forrarlo. Así me aseguraba de que quedara resistente. Como os decía, el calor ayuda a que se seque súper rápido, así que apenas tenía que esperar entre mano y mano.
Y listo! Ya caja terminada con un par de sencillos pasos.
Os presento al lío de cables que teníamos! Entre impresora, router, la televisión, el teléfono y demás historias había un buen montón.
Ahora cuando estoy mirando la tele ya no veo una maraña de cables, sólo veo una cajita la mar de mona.

El antes y el después habla por si solo. Todavía se ve algún cable, pero por algún lado tienen que pasar... así que no hay queja.
Ya veis que es una idea muy sencilla. Pero es tan útil que quería compartirla con vosotros. Esta misma técnica podéis utilizarla para forrar cajas para decorar cualquier rincón. Podéis guardar en ellas mil cosas y aprovechar así para reciclar las cajas que van entrando en casa, que a lo largo del año, son un montón.
¿Qué os parece?
¿Sois tan maniáticos como yo o es sólo cosa mía?
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