






Los baños integrados completamente al dormitorio como una prolongación del mismo crean un espacio diáfano, se han convertido en una tendencia a la hora de distribuir viviendas de obra nueva. Este tipo de distribución te permite crear unos ambientes originales, con personalidad y que transmiten sensación de relax. Esta solución es perfecta si vives sola; ya que ello conlleva ciertos problemas de ruido, luminosidad y olores.
Hasta hace poco los baños integrados al dormitorio se consideraban un lujo, exclusivo para hoteles de diseño; sin embargo, poco a poco se han ido extendiendo a las viviendas más comunes. ¿Sueñas con tener un baño integrado en tu dormitorio? Si es así hoy quiero ayudarte y compartir contigo algunos consejos, ventajas y desventajas para poder valorar si realmente esta tendencia encaja con tus necesidades y gustos decorativos. ¡Toma nota!

Integrar un baño en el dormitorio proporciona esa experiencia de exclusividad, comodidad y belleza que muchas veces asociamos a un entorno vacacional. Gracias a integrar el baño en tu dormitorio consigues una estancia más amplia y cómoda. Aunque los dos espacios permanezcan unidos hay que conseguir, en cierta medida, un aislamiento para que haya cierta intimidad.

Al eliminar paredes y puertas, consigues tener una estancia amplia. Otra opción si quieres algo de privacidad sin restar luminosidad al espacio es utilizar un cerramiento de cristal; esta solución es perfecta si tu anterior baño no tenía ventana.

Esta opción a la hora de distribuir tu baño y dormitorio es de lo más practica; ya que lo tienes todo en el mismo espacio (aseo y vestidor) y no tienes que ir de un lado al otro de la vivienda buscando aquella prenda que te has olvidado.
Tienes diferentes opciones que dependerán finalmente de tus gustos y acabado final que quieras conseguir:

Es la opción estética más atractiva y son varias las soluciones que puedes utilizar: escoger una bañera exenta, una ducha exenta colocada en medio del dormitorio y cerrada por completo con cristal, etc. Sea cual sea la opción que mejor encaje contigo, te recomiendo que el inodoro lo ubiques en una zona cerrada (sea con tabiques de vidrio o combinando cristal con metal o madera).

La solución más práctica para una integración parcial del baño en el dormitorio es delimitarlo mediante un tabique exento (un tabique de pladur u obra que no llegue al techo, o un tabique cerrado con una puerta de vidrio, o un tabique combinando metal o madera).
La clave es proporcionar un límite físico que preserve parcialmente la luz y ruido en su interior.


Si solamente cuentas con un baño en la vivienda no es una buena opción integrarlo en el dormitorio, ten en cuenta las visitas o las demás personas que convivan contigo. Tampoco es recomendable instalar el inodoro en el mismo espacio, se necesita algo de privacidad y por lo tanto lo debes separar, quitando espacio, o ubicarlo fuera del dormitorio.

Si vives en pareja tener el baño integrado en el dormitorio no es recomendable cuando los horarios son incompatibles. Además, en ocasiones te gusta tener tu espacio privado donde tomar un baño relajante.

vía

Una guía gratuita llena de consejos prácticos para renovar el aspecto de tu hogar. Apúntate y la recibirás por email: