Si hace unas semanas os enseñaba habitaciones de niños con colores vivos sobre blanco, ahora toca habitaciones con menos color, tonos más pálidos, pasteles o empolvados. Habitaciones más dulces y serenas, pero eso sí, que no falte el color tan importante para el desarrollo infantil y ese puntito de locura a la hora de decorar.
Y en estos días de frío invierno qué mejor que alegrarnos con estos espacios dulces y mágicos y empezar la semana de manera optimista.