El estilo inglés, en cuanto a decoración, está íntimamente ligado al estilo francés y a los muebles de palacios y grandes mansiones antiguas del mundo. Es un estilo sobrio, elegante y elaborado. Tiene grandes influencias victorianas y se encuentra cercano al gótico. Por ello, cuando veo salones de este estilo, a mí personalmente me recuerdan a la época de Oliver Twist, Sherlock Holmes, Jane Austen…
Suele ser muy utilizado en salones de casas clásicas, pero también en espacios de trabajo, como despachos de abogados, bibliotecas o incluso hoteles.
Una de sus características más importantes es la utilización de mucha madera, una madera muy oscura, como la teca, que incluso se utiliza para decorar las paredes. Los sofás tipo Chester y las lámparas de araña también son imprescindibles en este estilo. Y los trabajos artesanos con filigranas elaboradas en paredes, sillas o mesas también son muy utilizados.