Ya hace algún tiempo que no publicábamos ningún proyecto, muchos cambios en nuestra web, en la tienda online... etc no nos lo han permitido. Pero por fin aquí estamos!!
Os presentamos este proyecto de rehabilitación de cocina y baño con un diseño limpio y acogedor. Nos encontramos una cocina dividida del lavadero, donde se encuentran secadora, lavadora y caldera. Todos de libre instalación. Colores oscuros e iluminación insuficiente nos crea una sensación de espacio reducido donde parece muy complicado poner orden.
La solución pasa por unificar ambos espacios, dotando de mobiliario suficiente para dar servicio a los elementos actuales.
Logramos integrar las máquinas de lavar y la caldera en la zona que antiguamente se encontraba el lavadero independiente. Además, aquí aprovechamos la superficie que tenemos sobre estos electrodomésticos para ganar una encimera de generosas dimensiones.
Tanto en la cocina como el baño se han aplicado tonos blancos combinados con tonos y acabados madera.
En la zona de la antigua cocina ocupamos ambos lados con dos lineales. Uno de ellos corresponde a la zona de cocción y fregadera, integrando también el lavavajillas. La composición de los muebles se realizó con grandes cajones, donde también se integraron los cubos de reciclaje.
En el otro lineal nos encontramos con dos columnas de 230*40. Una de ellas una despensa con estanterías y la otra un escobero con disposición interior a medida. A continuación le sigue una semicolumna con cacerolero-horno y micro, integrada sobre un fondo de acabado Roble Eilin 1003, que le aporta calidez y diseño al conjunto. Este espacio también se aprovecha para colocar una barra HPL de Baido, resistente a altas temperaturas y fricción de materiales. En la parte alta finalizamos con un auxiliar abatible.
Para el mobiliario se utilizó el acabado Luxe Metaldeco blanco, con perfil gola. Con esta opción ganamos el espacio que ocupan los tiradores, muy importante en una cocina estrecha. Los módulos bajos de 80 cm de altura con solamente 10 cms de zócalo, maximizando el espacio disponible para almacenamiento.
El material de la encimera y frontal en un tono tierra, modelo Rougui de Silestone, que coordina muy bien con el roble y blanco del mobiliario así como con el suelo moka y taburetes.
El pavimento de medida cuadrada 60*60 le aporta sencillez, sobriedad. Únicamente se alicataron paredes en la zona de máquinas de lavar y tras la fregadera y lavavajillas por cuestiones de protección de muebles. El resto de paredes se enyesaron y pintaron en un tono arena que se integra perfectamente con el conjunto.