Llego a casa de trabajar intentando desconectar y cual autómata me dirijo a la cocina a ver qué hay para comer (como si yo no lo supiera...)
"Ufff hay que precalentar el horno para una quiche de verduritas, así que toca esperar"
Quedo en standby al lado del horno mirando a la mesa del comedor y pienso.....
"La verdad es que podría optimizar este ratito e inventar una mesa con toque navideño para diario"
Las grandes celebraciones este año serán en casa de mi hermano, a excepción del Día de Reyes que será en casa y solemos hacer un brunch, medio self-service en esa ocasión!!
Y ala, al tajo!!
Total, el horno tendrá que hacer su trabajo y mientras, yo me dedico a esos menesteres.
Empecé a sacar cositas e ir cuadrando temática y colores....Las servilletas sin planchar, las hierbas sobre la mesa aún sin determinar.....Pero quería hacer una propuesta para guiarme y tener todo más claro, me apetecía una mesa desenfadada y rústica y así la creé!!
Ya me había hecho con algunos elementos días atrás mientras visualizaba esta mesa.
He de decir que la principal guía fue la lámpara que preside la mesa, la cambié, le quité el turquesa que la protagonizaba - ya me había cansado - y la engalané con greenery, color pantone tendencia de este año, verdor, hierbitas, algunas falsas y eucaliptus natural que le dio finalmente el toque revitalizante, refrescante y rústico-navideño por excelencia que yo ansiaba y que inundó la casa de aroma.
Cuando pasen las fiestas ya veremos...
Debajo, para acompañar un poco a la gota de cristal que tiene la lámpara en cada brazo, unas estrellas con musgo y algo de nieve que me enamoraron nada más verlas!!
Algunos detalles en cobre iluminaron de primeras esta mesa, unos corazones que tengo de hace años y unas tazas moníiiisimas en latón que valen para bebidas calientes o frías o sencillamente para el agua.
Unos paños de cocina enormes que encontré en una firma muy conocida me valieron para poner de individuales sobre el camino de mesa de arpillera, dos modelos diferentes para hacer más divertida la mesa y, como salvamanteles, unos muy rústicos de mimbre.
El horno iba acabando su trabajo, pero yo tenía que seguir en el mío..
Toca hacer las fotos!!