El estilo industrial ha entrado con fuerza en el panorama actual. Inspirado en las fábricas y almacenes norteamericanos, es un ambiente recreado a menudo en lofts que antes fueron tiendas, fábricas e incluso garajes. Su característica principal es que deja al descubierto elementos que en otros estilos tratamos de ocultar, como tuberías, vigas o instalaciones, y el empleo de materiales sin tratar y rudimentarios.

Es un estilo simple pero con mucho carácter que evidentemente no gusta a todo el mundo por su aspecto frio y severo, aunque siempre se puede introducir algún accesorio de madera o con color que reste un poco la algidez que le caracteriza.
Hoy veremos un espacio tan personal como es el baño, donde el metal y los materiales de fabricación industrial son los absolutos protagonistas pero que podemos convertir en nuestro espacio ideal, un baño industrial chic con alma atemporal.




Finalmente, me gustaría aportar mi granito de arena para que un baño de estilo industrial no parezca tan frio.
Se puede decorar a la vez que queda organizado con cestas de mimbre si los estantes son abiertos o colocarlas en la encimera del lavamanos, se puede añadir plantas decorativas, lámparas o simplemente jugando con los textiles: toallas o alfombrillas de baño en colores que le aporten calidez y un poco de vida . Aunque el estilo industrial deja al descubierto las ventanas, se pueden incorporar cortinas que sigan la estética pero que introduzcan un punto de contraste. No cabe duda de que es un estilo vanguardista y minimalista, pero con pequeños toques de creatividad, el resultado es un mágico espacio de lineas industriales, estética limpia, fresco y estiloso.