Family in the City: un loft neoyorquino muy familiar

Cuando pienso en Nueva York, inmediatamente visualizo la serie Sex in the City, con esos pisos del Soho, o del Village, con fachadas de ladrillo y escaleras externas. Edificios que son aún más exultantes por dentro: techos altos, espacio, y lo más importante, … esos ventanales únicos, casi hasta el suelo. Elementos que por si solos ya constituyen un estilo que a-d-o-r-o.

Ahora, lo que nunca espero ver es una pareja con 3 niños en la vivienda. Será que pienso que todo el mundo es joven, soltero y estiloso en NY? Parece que sí. Pero la realidad demuestra que si Carrie Bradshaw seguiría teniendo sus miles de zapatos a pesar de tener familia, si eres diseñadora de la una firma británica de mobiliario no vas a dejar de decorar tu casa con todo el glamour y la estética que te caracteriza, ¿verdad?

Ya me crucé con el comedor de esta casa cuando hice un reportaje sobre mesas redondas y  precisamente (y esto es increíble) resulta ser el pin más pineado de todo mi tablero en Pinterest. Así que cuando luego me crucé con el resto del apartamento, sin duda iba a ser uno de los elegidos para mi blog.

Living area of Soho loft. Mirror and pendant are from Ochre

El objetivo de la diseñadora era mantener el carácter original de la vivienda, y para ello no dudaron en retener algunos techos de metal,  ventanales, tuberías a la vista, etc.. todo menos las paredes, ya que tuvieron que reestructurar el interior situando el salón y la cocina en la parte más luminosa de la vivienda. Pero no ha sido un reto fácil, ya que la vivienda tiene planta tubular con 2 entradas opuestas que debían mantener y un número de ventanas realmente escaso a lo largo de la planta. Con estas premisas procuraron que la luz pudiese circular hasta la calle opuesta sin cortapisas y crearon un estudio con paredes de cristal,  seguido de estancias que no necesitan luz como cuarto de plancha y baño. Además dejaron un espacio abierto entre los dos únicos dormitorios (principal y niños) que se ha usado como biblioteca y que permite una entrada cómoda desde la otra calle.

La decoración es en cierta medida un triángulo entre austera/rústica (por el perfil del suelo encerado, algunos muebles y alfombras), opulenta (sus impresionantes lámparas, el sofá chester de seda tornasolada o los espejos) e industrial (estanterías, mesas y techos metálicos). Todo sutilmente envuelto en colores suaves, cálidos y delicados como los grises, rosas o azules.  El genio reside en la tensión que se crea entre el minimalismo y la opulencia.

Red Plywood chairs by Eames surround Lunar table designed by Ochre
Library and Hans Wegner wishbone chairs

Kitchen from Valcucine and a couple of Niche Stamen Pendant Lamps over the island

Open metal shelving topped with slate adds a rustic touch.
Lower-priced Canvas line—the white and pastel ceramic

A glass-screened room with curtains and a pair of 1960s Murano glass chandeliers adds an industrial touch to the hallway.

Library space designed by Ochre
Eclipse pendant lamp from Ochre
A white ash bed from Canvas with mercury glass side table from Ochre.
An antique mirror hangs over the freestanding tub.
Snooze Bed by Ochre

¿Qué opinas? Casa de soltero o familiar? Pagarías los $4 millones que vale?

Photos by Ditte Isaiger