Que en esta época del año nos dacantemos por decorar en color blanco y queramos introducir piezas naturales en la decoración no es ninguna novedad. Me gusta esta mezcla, sobre todo cuando el conjunto se completa con algún elemento de inspiración noretnic. Hoy queremos enseñaros un dormitorio con aires bohemios y cuya máxima premisa es la sencillez. Una simple escalera sirve de cabezal y la decoración se completa con un taburete de madera marroquí y un amplio capazo que actúa de macetero. Sábanas de lino blancas siempre, y un precioso farolillo árabe realizado a partir de botes de conserva.