
Porque sólo se trata de añadir algunos tejidos y complementos, dejando tus muebles tal y como están, pero aportándole un toque mucho más cálido y acogedor, pero a la vez asequible y atemporal. Esta es la propuesta de Emily Henderson y nos ha encantado!
Empieza escogiendo una paleta de colores que combine con los elementos intocables de tu cocina. Maderas, cobres y rosas siempre son un acierto, pero puedes atreverte con naranjas, morados y mostaza, que nos trasladan sin duda a esta época del año. Después opta por estampados como los cuadros escoceses, que crean un ambiente cálido, suave, masculino y acogedor.




No hace falta optar por flores, puedes escoger ramas, plumas, incluso alcachofas salvajes. Y puedes cambiar el color de una pared con papel de contacto, lo que te permite retirarlo al hacer el cambio de estación. Si además escoges un estampado de cuadros escoceses, el look será total.
Por otra parte, no sólo se puede decorar con la vista. El olfato te puede trasladar a un lugar especial o hacerte sentir sensaciones acogedoras, para ello, Emily opta por hacer una sidra caliente con canela, también puedes optar por el olor a bizcocho o pasteles de moras... ¿Puede haber un olor más cálido y otoñal?





