Ya sea porque dispones de una habitación libre o un rincón el lugar escogido será aquel donde puedas ejercer tu actividad sin alterar tu concentración: ausencia de ruidos, temperatura adecuada, mucha luz y buena conexión a internet. Evita zonas de paso, cerca de habitaciones infantiles o junto al tv. y ubícalo en la zona más tranquila de la vivienda: tu dormitorio, por ej. Si es preciso instala divisores de habitaciones: biombos o cortinas, estanterías o paneles, mamparas o puertas correderas.
Reparte las tareas por horas, en base a la mayor o menor concentración, dependiendo de si vives sólo o convives con personas con horarios distintos, o que puedan dispersar tu atención.






En el hueco, con puerta de garaje.


Plegable y adosado a la estantería. Solución camuflada con pintura, para zonas de paso en viviendas pequeñas.

Tanto en el mobiliario como en los accesorios escoge bien a tus compañeros de tareas: una silla ergonómica, una mesa con amplitud suficiente y a la altura apropiada, estanterías, cajoneras o armarios archivadores con capacidad de almacenaje y posibilidad de redistribuir estantes en altura, más los accesorios básicos: organizadores de escritorio, porta-documentos o bandejas, revisteros, archivadores y papelera.

Con baldas voladas o estantes tipo cubo o circulares.

Es fundamental que te sientas bien en tu rincón de trabajo. Decóralo siguiendo tus gustos, tu personalidad y la actividad que desarrollarás. Piensa que pasarás gran parte de tu tiempo en este espacio, es importante que te apetezca estar ahí y no que quieras abandonar y postergar tareas porque el entorno no ayuda.


Revestimientos a juego en la pared y el suelo, muebles en madera y blanco. Con almacenaje cerrado si guardas muchos objetos.
Para vestir las paredes dispones de pintura, paneles decorativos (aislantes), papel o foto-murales. Sé original y pinta combinaciones en varios tonos, contrastando o degradando. Plasma tu creatividad realizando un dibujo personal, más o menos abstracto. Un papel o foto-mural acorde con tu actividad te motivará aún más. Si el suelo no está en buenas condiciones coloca una alfombra protectora, amortiguará el ruido por desplazamiento de las ruedas de tu silla.



Rodéate de objetos bonitos: el flexo, la cortina o el estor, un cojín, láminas relacionadas con tu actividad o con fotos de tus mejores trabajos, alguna planta y un posavasos para el café o tu bebida energética.

Unifica el ambiente mediante colores y materiales, la sensación de amplitud y orden será mayor. Escoge tus accesorios entre plástico de colores, rejilla metálica, madera, fibras, corcho, tejidos, terracota, cemento o terrazo, hay mil opciones, no te limites. Juega con las formas: rectangulares, circulares, ovaladas o hexagonales, los juegos geométricos y las disposiciones en “tangram” te permitirán composiciones divertidas sin restar sobriedad.

Biombos con separadores y estanterías adosadas.
Y si tu presupuesto no alcanza para todo pinta o forra tus estantes con papel o tela. Lo puedes combinar con la cortina, un cojín para la silla o usarlo en los organizadores.


-La agenda/calendario es fundamental, ¿como complemento del móvil o viceversa?. Anotar tus citas en varios soportes con datos y plazos de entrega agilizará tu memoria.

-Y para completar tu espacio de trabajo hazte con tu tablón inspirador: de corcho, un encerado blanco, una pizarra en “chalk paint” negra, una rejilla, un tablón perforado para colgar notas y objetos o una pizarra iluminada. Te servirá para escribir una o varias frases inspiradoras en tus días bajos.

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Para no alargar el post en nuestro cajón-desastre tienes ideas para organizadores de escritorio o cables, tablones, cajas o archivadores: en cuerda, cartón, tela, corcho, alambre, etc.
¡Buen retorno y que se cumplan tus objetivos profesionales!.