Para decorar la habitación infantil de un niño, podéis inspiraros en los campamentos de verano: unos paneles de madera rústica pueden servirnos para crear la ilusión de una cabaña en la montaña. 
Los textiles adecuados son colchas de patchwork con motivos de cuadros o de estrellas.
Las cortinas en colores coordinados, mejor si son de la misma tela que la colcha o el edredón.
El esquema de color debe incluir tonos verdes (verde montaña, verde safari, verde oliva) combinados con azules claros para evocar el cielo y las corrientes de agua.
No olvidéis incluir acentos con colores cálidos como cojines o alfombras.