Esa habitación que compartían dos hermanos a los ocho años ya no funciona. Ahora tienen trece, catorce años, y necesitan un espacio que refleje quiénes son realmente. No hablamos solo de pintar las paredes de otro color, sino de crear un lugar donde se sientan cómodos, con personalidad propia y que, lo más importante, sea práctico para vivir en él.
La decoración de estos espacios es más importante de lo que parece. A esta edad, la habitación es algo más que un dormitorio: es el refugio donde estudian, ven amigos, descansan. Por eso merece una estrategia de diseño que combine estética con funcionalidad. Si el espacio es pequeño, además, necesitas ser aún más inteligente con las soluciones.
Aquí te mostramos las mejores claves para transformar estas habitaciones. Desde cómo elegir la cama correcta hasta qué colores funcionan mejor, pasando por muebles que trabajan por ti y detalles que marcan la diferencia.
El primer paso es escuchar qué quieren. Aquí verás cómo convertir los gustos y aficiones en una decoración auténtica que no parezca sacada de un catálogo.

Un repaso por propuestas versátiles que puedes adaptar a cualquier tamaño, presupuesto y estilo personal.

Si la habitación es reducida, este artículo te muestra trucos para maximizar cada rincón sin sacrificar comodidad ni estética.

Descubre por qué un escritorio con almacenaje integrado o una cama con cajones cambia completamente la ecuación en habitaciones compactas.

Te sorprenderá lo fácil que es conseguir un look contemporáneo que no pase de moda en dos años.

Seleccionar el color base es determinante. Aquí encontrarás combinaciones que funcionan, desde paletas neutras hasta opciones más expresivas.

Una alternativa a la pintura que permite renovar la habitación más adelante. Conoce los diseños y patrones que mejor quedan en estos espacios.

A menudo infravaloramos una buena alfombra. Sin embargo, es capaz de definir zonas, añadir calidez y completar el estilo de una manera que pocos elementos logran.

Lo fundamental es recordar que esta habitación pertenece a ellos. Tu papel es asesorar, sugerir, pero dejar que la suya sea la voz más importante en las decisiones. Porque una habitación que refleja a quien la habita es una habitación donde realmente se siente cómodo.