La ventilación en el hogar es un aspecto fundamental para mantener la buena salud en los habitantes de la casa.
Renovar el aire en todas las estancias es recomendable para calmar la temperatura en los meses más calurosos y secar humedades. El aire estancado dentro del hogar puede llegar a causar problemas respiratorios.
El tiempo de ventilación variará según la época del año, lo ideal es abrir de 10 a 20 minutos diarios como mínimo.Principalmente las mañanas y sobre todo en los dormitorios, para eliminar el CO2 que generamos en la noche al dormir.

Existen tres formas de ventilar el hogar: ventilación natural, cruzada y forzada.
Es la que se consigue abriendo las ventanas de las habitaciones y las puertas.
Es la más recomendable ya que renovará el aire de una manera más rápida y eficaz.Se genera abriendo puertas o ventanas en lados opuestos de la casa. De esa manera se crea una rápida diferencia de temperatura y de presión de aire. Asimismo, consigues reducir el consumo energético necesario para calentar la casa nuevamente, sobre todo en invierno.
La ventilación de los baños es necesaria para evitar que se acumule humedad y malos olores. Recordemos que en la actualidad las casas son pequeñas y existen más baños sin ventana; por lo que es imprescindible contar con ventilación forzada para secar la humedad generada por la ducha y evitar que aparezca moho.
Si cuentas con una cocina grande o puedes comer en ella, o si cocinas mucho, es muy beneficioso ventilarla algo que hayas terminado. De esa manera se renovará el aire y podrás eliminar los olores. Las demás habitaciones del hogar lo más conveniente es ventilarlas cuando se hace la limpieza del salón, el despacho, el recibidor, etc.
La ventilación forzada es aquella que se consigue a través de elementos mecánicos. Muchas veces y las habitaciones no tienen ventanas es la única opción.
Si el aire en el interior está contaminado en nuestros hogares será muy peligroso para nuestra salud. Además, tengamos en cuenta que la proliferación de aire viciado en casa al cocinar, limpiar o generar humos, se torna de una calidad muy inferior y puede llegar a ser muy nocivo para las personas que allí habitan.
Si no disponemos de un aire de calidad se forman gérmenes y bacterias en el ambiente que puede ser algo habitual; y si nos renovamos el aire cuando una persona tiene un germen se acaba estableciendo en el ambiente.
Si viven muchas personas en el lugar todos van a tener los mismos síntomas, si hay una ventilación deficiente y una mala renovación del aire. La humedad es otro gran problema de los interiores y uno de los efectos contaminantes en los interiores más habitual.
El exceso de vapor de agua en el aire puede hacer que paredes techos de hogares se deterioren provocando enfermedades respiratorias.
Quitarse los zapatos al entrar por la puerta. Al venir de la calle los zapatos vienen cargados de polvo y contaminantes que luego se dispersan en el aire en el interior del hogar.
Los purificadores de aire son aparatos prácticos para las personas que son alérgicas o sensibles a los agentes contaminantes. Existen infinidad de modelos y sofisticados aparatos con filtro de carbono que retienen las partículas de polvo cargadas de metales pesados, esporas o compuestos orgánicos volátiles.
Incorporar plantas en el interior es indispensable.Favorecen a equilibrar la humedad ambiental, y son los purificadores de aire por excelencia, eliminando las sustancias nocivas en nuestro hogar.
Sí llenas la casa de plantas variadas mejorará la calidad del aire y estarás brindando un toque de naturaleza en el interior.
Recuerda ventilar todo el año el hogar para estar en salud.