[Home] Puro encanto del pasado

La reforma de este piso madrileño recupera elementos originales que contrastan con una decoración actual y llena de colores vibrantes como los turquesa. El edificio es de principios del s. XX con una distribución algo complicada y poco agradecida por su forma alargada. Al retirar el falso techo y la cubierta para poder restaurar el tejado, se descubrió una fantástica viguería de madera que se ha restaurado, dando mayor altura de techo a la zona de salón que ahora cuenta con casi 5 metros. La distribución parte de un espacio amplio y compartido donde la zona de salón, comedor y cocina se integran siendo un único espacio abierto y comunicado no sólo visualmente. Toda la tarima se recuperó, quedando en su aspecto natural con un acabado barnizado satinado precioso. Todo el interior muestra una sensación de amplitud que se ve reforzada con la ampliación de la terraza unida al comedor. En el maravilloso comedor es donde se aprecia la mezcla de estilos donde las vigas de madera rematan un espacio protagonizado por un espectacular espejo barroco, herencia de familia, en contraste con las sillas de diseño y la original lámpara de la que estoy enamorada.







La tarima original recuperada en los cuartos de baño y la cocina, dan paso al mosaico hidráulico, emulando el revestimiento tradicional de principios del siglo XX. Se ha colocado un discreto torreón al que se accede por unos peldaños, acondicionado como zona de relajación y lectura para la dueña. El mobiliario empleado para la decoración son piezas y elementos funcionales con mucho estilo, bien restaurados por ella misma o comprados en el Rastro. En la cocina y en contraste con el suelo ( diseño tradicional ) y los muebles y frentes de la cocina en color blanco, resalta la pared decorada con pintura de pizarra en azul marino. Un guiño decorativo muy divertido que permite dejar volar la imaginación con simpáticas decoraciones efímeras realizadas con tiza. El área de dormitorios se decora con detalles personales y calidez







La base decorativa del dormitorio principal invita a la calma con sus colores neutros, exceptuando la pintura en azul elegida para la pared del cabecero. Además, los textiles introducen también pinceladas de color; en especial la colcha, que llena de vida toda la habitación. El cuarto de baño es quizá mi estancia preferida, lleno de encanto personal y con una recreación perfecta de un ambiente vintage y aire retro, con mosaico hidráulico en el suelo, un espejo antiguo, una bañera de patas de los años 20 y una peculiar cómoda restaurada como mueble de lavabo.

¿No os parece una vivienda perfecta y llena de personalidad?

¡Feliz día a todos!

Fotografías [] MICASA
VirlovaStyle
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