Una amplia buhardilla en la que se han eliminado todos los tabiques de tal manera que cocina, comedor, estar, zona de trabajo e incluso dormitorio, comparten el mismo techo, la misma tarima en el suelo, la misma pintura blanca en las paredes...
Y sin embargo, cada ambiente parece perfectamente diferenciado, como si las vigas de madera fueran las encargadas de dirigirnos, de delimitar la función de cada uno, sin impedir que la luz circule libremente entre ellos...



la escalera de madera con la que se accede al altillo, además de poner una nota de color en la vivienda, sirve para dar cierta independencia visual a la cocina cocina


una consola y una banqueta delimitan la zona de recibidor

