Desde que, en los años 40, la armada estadounidense encargara a la empresa Emeco la creación de una silla ligera y extraordinariamente resistente, la silla Navy se ha convertido en un clásico del diseño americano y se ha ganado un lugar en los comedores de todo el mundo.

La primera silla Navy se fabricó enteramente en alumnio cepillado. El aluminio es un material resistente a la corrosion, algo imprescindible para el uso que se le iba a dar, en los buques de la marina.

Actualmente, podemos encontrar la silla Navy en multitud de colores y versiones.

Una de las más conocidas es la Navy 111 realizada con materiales reciclados, fiel al compromiso medioambiental de la compañía, en colaboración con Coca-Cola.

Su variante como taburete, también ha tenido éxito. Perfecta para bares y cocinas.

En comedores informales....

...Y no tan informales.

Su uso no queda restringido exclusivamente a silla de comedor: como escritorio también queda ideal.

¿Os gusta la silla Navy?
¡Feliz Jueves!