
Siempre que queremos renovar o hacer un lavado de cara a una estancia, la pintura se convierte en una gran aliada. Y en las casas de pueblo, en la que la mayoría de las fachadas son de piedra o lucen encaladas, las contraventanas suelen ser uno de los pocos elementos con cuyo color podemos jugar.

Dar una mano de pintura a las contraventanas es una de las ideas más sencillas para renovar la fachada de la casa del pueblo. Retíralas de las ventanas, busca un sitio cómodo en el que trabajar y ¡ponte manos a la obra! Tendrás que lijarlas primero y aplicar después una pintura que además de darles color les proteja de las inclemencias meteorológicas. Verdes, azules y granates son algunos de los colores más populares para ello.
Muchas casas de pueblo ya cuentan con un banco de obra o poyete en la fachada y no resulta difícil instalar uno cuando no lo tienen. Además de ser fantásticos para tomar la fresca o sentarse a comer, contribuyen a transformar la fachada. Vístelo con unos bonitos cojines, coloca unas macetas y la entrada a tu casa parecerá otra.

La puerta es uno de los elementos más llamativos de las casas de pueblo. Si tienes la suerte de conservar en buen estado un portón de los de antes probablemente no quieras tocar. Sin embargo, si la puerta no es nada del otro mundo o está muy dañada cambiarla debe convertirse en una prioridad.
Que socorridos son tiesos y macetas para vestir cualquier espacio, ¿verdad? Entre las ideas de decoración para fachadas de casas de pueblo os proponemos colgar algunos tiestos a uno y otro lado de la puerta principal y/o colocar unas macetas de tamaño generoso junto a la misma.
También puedes aprovechar ventanas y balcones para cultivar plantas que después utilices en la cocina como tomillo, romero, menta o perejil. Si el clima es el apropiado para ellas puede ser una gran idea crear un jardín medicinal.

¿Y si además de plantas en macetas plantas una junto a la fachada que trepe por esta? Se nos ocurren muchísimas plantas trepadoras con las que dar color a una fachada de la casa del pueblo. Si la casa es blanca, nada como una buganvilla de colores intensos que anuncie la llegada del verano.
¿El ambiente es fresco? ¿Hay heladas durante el invierno? La hiedra y la parra virgen se convierten entonces en fantásticas alternativas. Ambas tienen un color verde oscuro que contrastará con las fachadas de piedra y la parra virgen se tornará rojiza en otoño, ¡todo un espectáculo!
¿Te gustan nuestras ideas de decoración para fachadas de casas de pueblo? Puedes aplicar una o varias a tu casa de pueblo para transformarla. Antes, eso sí, lo ideal es que hagas una limpieza profunda a la fachada y arregles los posibles desperfectos. Simplemente con ello, la casa parecerá otra, ¡te lo aseguramos!