Otro lunes aquí para mostraros las cosas que me encantan y que siempre pienso que las pondría en mi casa sin duda alguna. El cobre está muy unido a mi ya que hice la especialidad de "Esmaltes sobre Metal al Fuego" y esto se hace generalmente sobre planchas de cobre que moldeamos a base de diferentes martillos para hacer de esta plancha de metal algo cóncavo y darle mayor dureza.
En fin hace mucho tiempo que no trabajo el cobre pero es algo que me imagino sería como "montar en bicicleta", estoy casi segura que en el momento en el que volviera a tener entre mis manos un trozo de cobre lo adaptaría rápido a lo que quisiera hacer, fueron muchos años haciéndolo.
Los esmaltes sobre metal al fuego están considerados como un arte menor, una de las artes suntuarias de la Edad Media, pero merece el máximo de los respetos, además, ¿quién restauraría las grandes piezas de esmaltes que con el paso del tiempo se fuesen deteriorando o casi destruyendo?, si algunas personas no siguieran aprendiendo la técnica y las diferentes modalidades que tienen los esmaltes clásicos y que los encontramos desde el Siglo IX, en Bizancio y la época Visigoda en España o en los grandes cofres votivos europeos con las dos técnicas importantes que son básicamente el: champlevé y el cloisonné. Bueno, está claro que soy una entusiasta del cobre.
Vaya, vaya lo que os he soltado, pero no podía hablar del cobre sin contaros lo ligado que ha estado a mi vida.
Espero que os guste este post para hacernos esta lámpara, o el burro muy sencillo para un hall moderno y que lo podemos hacer en un rato, así como la mesita que yo no le pondría esa base blanca sino algo más cálido quizá, alguna madera "vieja". Pero eso ya al gusto del artista.