
Si vives en un piso compartimentado es probable que dadas las tendencias actuales se te haya pasado por la cabeza la idea de abrir algunos de estos espacios y crear grandes espacios abiertos. Hacerlo, integrando salón, cocina y pasillo, por ejemplo, tiene numerosas ventajas, ¡conócelas!
También existen algunas desventajas. Los problemas de olores y humos que se generan en la cocina y que se trasladan a otros ambientes al no encontrar obstáculos, es una de las razones para rechazar estos espacios abiertos. Sin embargo, hoy los nuevos electrodomésticos y las paredes de cristal son un perfecto aliado para solventar este problema.
Unificar estilos y colores de todos estos espacios contribuye a crear esa coherencia estética de la que hablamos al principio y que tan importante resulta. Sin embargo, pasar de la teoría a la práctica no siempre resulta fácil. De ahí que hayamos recogido tres ideas concretas, muy fáciles de visualizar para ti. ¡Descúbrelas!
Escoge un color neutro para pintar todas las paredes y unificar así los espacios. Si el espacio es pequeño y no está muy bien iluminado apuesta por un color claro que aporte amplitud y luminosidad. ¿Te resulta muy aburrido? Crea una pared acento.
¿Qué es una pared acento? Es aquella pared que pintas de un color diferente o revistes con un material diferente con el fin de hacer que destaque. Lo habitual es elegir un color más oscuro que el del resto de las paredes, para dirigir todas las miradas a esta.
Lo ideal para integrar salón, cocina y pasillo es unificar los suelos. De esta manera, harás parecer mayor, además, el espacio. Si deseas colocar un suelo cerámico en la cocina con el fin de que resulte mas sencillo limpiarlo, puedes extender este por el resto de espacios. Hoy en día existen suelos cerámicos, además, que imitan a la madera y que pueden proporcionar estéticamente su misma calidez.
¿Prefieres colocar suelos combinados? ¿Un suelo cerámico en la cocina y madera en el resto de espacios? Puedes hacerlo apostando por originales transiciones entre estos que harán de este elemento un atractivo mas de la estancia.
Que cocina, salón y pasillo estén integrados y mantengan una cogerencia estética, no está reñido con diferencien o dotar de personalidad a los diferentes espacios. Resulta, además conveniente hacerlo utilizando textiles y muebles que, sin embargo, jamás deberán entorpecer el desplazamiento de uno a otro.
Las alfombras, por ejemplo son un gran aliado para delimitar la zona del salón dedicada al descanso o el propio comedor. Además, puedes utilizar estas para dar color a estos espacios si has apostado por una paleta neutra y natural para pintarlos y amueblarlos.
En cuanto a la cocina, islas, penínsulas y mesas son una fantástica herramienta para separar esta del salón o del pasillo. En estos ambientes abiertos, una mesa de madera natural siempre ejerce bien de nexo de unión.
¿Te quedan claras las ideas para integrar salón, cocina y pasillo?