
Hay un efecto artístico que ha ganado protagonismo en la última década y no es otro que lo que hemos bautizado como efecto acuarela. Utilizando la técnica de pintura al agua, se logra un efecto que encaja a la perfección en habitaciones de estilo bohemio a las que aporta un aire sofisticado.
Puedes crear llamativos motivos y/o apostar por degradados y efectos tie-dye e incorporarlos a cualquier estancia de la casa. Salones, dormitorio y estudios son, sin embargo, las estancias en las que mas protagonismo adquieren. Probablemente porque para que una pared con efecto acuarela luzca en todo su esplendor, es necesario que esta sea amplia y que se encuentre limpia de marcos o muebles.
Otra de las propuestas para pintar las paredes con efectos originales es el degradado. Esta técnica que consiste en disminuir progresivamente la intensidad de un color hasta hacerlo desaparecer es ideal para crear ambientes relajados y creativos como los que puedes ver en la siguiente imagen.
¿Qué color vas a utilizar? ¿Dónde vas a colocar el tono mas intenso? Estas son las primeras decisiones que debes tomar. Si tienes un mueble en la habitación que quieras destacar y contraste en color con el tono elegido para la pared, lo ideal será utilizar la tonalidad mas intensa abajo. Si por el contrario deseas un ambiente mas neutro, la mejor estrategia es colocar el color mas intenso arriba.
La vuelta a lo orgánico en el mundo de la decoración ha puesto en calor las paredes en bruto. Numerosos hoteles y restaurantes visten sus paredes con efectos desgastados para lograr cierto efecto de desnudez, tanto en ambientes rústicos, como industriales o bohemios.
Tales efectos se pueden conseguir trabajando con pátinas de base acrílica, pinturas al óleo o incluso con técnicas como la del estuco. Sin embargo, no son fáciles de imitar sin recurrir a un profesional. Porque como tono lo aparentemente casual, deconstruido o con efectos inacabados, engaña.
¿Quiere decir eso que no puedes intentarlo? ¡Para nada! Elige un color de fondo para la pared y dale un par de capas de pintura plástica a la misma. Escoge colores grises o tonos cálidos suaves; funcionan muy bien. Ahora diluye con un 50% de agua el color escogido y aplícala de forma desigual a brochazos, limpiando y difuminándola después de forma vertical con un trapo húmedo. Trabaja zonas pequeñas para que la pintura no se seque hasta cubrir toda la pared. Después, deja secar y repite el proceso utilizando un spray con agua en algunas zonas antes de pasar el trapo.
Hay algo cautivador en lo decadente, en las viejas ciudades y en sus casas viejas. De ahí que sea cada vez mas frecuente a la hora de reformar una casa descubrir y conservar detalles originales, con sus imperfecciones, que atestigüen el paso del tiempo.
Estas paredes envejecidas encajan a la perfección en ambientes bohemios, pero también en otros de estilo contemporáneo a los que aportan cierta suavidad y calidez. Y no es necesario esperar a que de agrieten o descascarillen para lograr paredes con efectos como estos. Basta con utilizar técnicas a la cal con pigmentos naturales o con esponja, que imiten este deterioro.